El Alt Empordà, al norte de la Costa Brava, es una región con un rico paisaje cultural, marcada por su situación geográfica como frontera con Francia, en el extremo nororiental de Cataluña y de la Península Ibérica , que se ha caracterizado por ser un lugar de paso (personas, bienes, etc.).

 

Los elementos más importantes de nuestra vieja historia son los dólmenes y menhires que se encuentran en el área de la Albera y Cap de Creus y en las ruinas greco-romanas de Empúries y Ciudadela de Roses. En la época medieval, son las iglesias románicas, el monasterio de Vilabertran y Sant Pere de Rodes. Éste último es un gran ejemplo. En épocas posteriores, tenemos la Catedral de Castelló Empúries -gótica-, una fortificación baluardada y el Castillo de Sant Ferran de Figueres y algunos edificios modernistas. Hoy tenemos el genio de Salvador Dalí, su Teatro Museo de Figueres y la casa de Port Lligat.

Sin embargo, todos estos elementos no se podrían entender sin Empordà paisaje, muy bien protegidas: el parque natural del Empordà, Cap de Creus, la única marina y terrestre, la zona de la Albera Natural y Bassegoda. Por otra parte, un componente importante del Alt Empordà es la gastronomía de mar y montaña, el “guiso” de pescado, oca con nabos, los “buñuelos” Empordà, y productos notables como los vinos con Denominación de Origen Empordà, las anchoas, aceite, dulce salchichas, etc.

Todos estos aspectos hacen del Alt Empordà una acogedora tierra, preparada para recibirte.